En conversación con ABC Color, el analista financiero Augusto Fabrini explicó que la dependencia exclusiva de la jubilación estatal suele “limitar la capacidad financiera del ciudadano” durante su etapa de retiro, además de presentar una gran desventaja estructural. “Estos fondos previsionales se extinguen en el momento en que el titular fallece, dejando la familia sin ese ingreso”, refirió.
Un reciente reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) detalla que Paraguay llegaba a un 24,5% de alcance de la seguridad social sobre la población, muy por debajo del promedio regional que era del 61,4%. Este dato ubicaba a Paraguay entre los países de menor cobertura social en la región.
Sumando todos los cotizantes de las 8 cajas que existen en el país año 2025, se tiene que estaban aportando a un seguro social unas 1.060.000 personas, mientras que los jubilados a ese mismo tiempo llegaban a solo 180.011 beneficiarios.
Modelo de IPS diseñado para la subsistencia
Frente a este escenario, el analista señaló que el modelo del IPS está diseñado para la “subsistencia, no para la acumulación de riqueza”.
En ese sentido, el especialista apuntó a otras opciones para acumular un patrimonio, sin depender del seguro social. Añadió que aplicando alguna de las opciones, marcará un “cambio clave en el futuro financiero de las personas y permitirá mantener la riqueza en su familia”.
Dijo también que la verdadera libertad financiera se alcanza solo cuando los ingresos dejan de provenir exclusivamente del trabajo diario y pasan a originarse en activos que generan renta sin depender de la actividad laboral, concepto que atribuyó a Robert Kiyosaki desarrollada en su libro “Padre Rico, Padre Pobre”.
Lea más: Reajuste salarial: guía completa de los nuevos montos por cada sector laboral
El método de finanzas personales en cuatro pasos
En esa línea sostuvo que, a partir del reajuste del salario mínimo legal, fijado en G. 3.044.000 mensuales por el gobierno de Santiago Peña desde julio de 2026, estructurar el presupuesto resulta vital para ganarle a la inflación.
Fabrini insistió en que la disciplina en la asignación de ingresos determina la riqueza a largo plazo, incluso ganando un salario mínimo y esto mediante cuatro pilares:
• 20% para invertir (G. 608.800): La base de la independencia a largo plazo. Es un monto mensual destinado únicamente a la compra de activos generadores de renta pasiva.
• 10% para blindar (G. 304.400): Un fondo de emergencia líquido y de fácil acceso. Protege al inversor de imprevistos urgentes y evita la venta apresurada de activos en momentos difíciles.
• 60% para vivir (G. 1.826.400): Destinado a cubrir los costos esenciales y gastos fijos (alquiler, agua, luz, internet, seguro médico). Mantenerse rigurosamente dentro de este límite es obligatorio.
• 10% para gastos extras (G. 304.400): Dinero asignado al esparcimiento, un asado familiar o salidas a restaurantes, con el fin de preservar el equilibrio emocional necesario para sostener la estrategia.

Impacto de la pequeña inversión con proyección a largo plazo
Una simulación del asesor financiero muestra cómo invertir de forma constante el 20% del salario mínimo —bajo un rendimiento anual supuesto de 9%— puede transformar el ahorro en una renta pasiva mensual capaz de igualar o superar el ingreso mínimo.
Según la estimación presentada por Fabrini, el punto de partida es invertir cada mes el 20% del salario mínimo vigente, (G. 608.800) y que a partir de ahí, el crecimiento del ahorro se proyecta bajo dos supuestos financieros:
- Rentabilidad anual: 9% en el mercado local (supuesto de la simulación).
- Capitalización mensual: 0,75% (equivalente mensual del rendimiento anual indicado).
La lógica es la del interés compuesto: no solo rinde el aporte mensual, sino también los rendimientos acumulados, lo que —en horizontes largos— produce un crecimiento acelerado del capital.:

• A los 20 años: El dinero invertido se habrá transformado en G. 407.210.000, lo que permite retirar G. 36.648.900 al año, es decir, G. 3.054.075 al mes. Esa renta cubre por sí sola el equivalente a un salario mínimo íntegro de forma 100% pasiva.
• A los 30 años: Con aportes acumulados de G. 219.168.000, el fondo alcanza G. 1.114.654.000. Ese capital genera una renta anual de G. 100.318.860, equivalente a G. 8.359.905 mensuales, sin necesidad de trabajar.
“¿Ya pensó qué hubiese pasado si sabía de esto hace 30 años?”, reflexiona Fabrini.
Lea más: Moody’s ratifica grado de inversión a Paraguay y mantiene la perspectiva estable
¿En qué invertir en el mercado paraguayo?
Para blindar y expandir este capital, el especialista aconseja buscar herramientas donde pueda obtener beneficios de las variaciones del mercado mediante una diversificación adecuada.
Hoy, las herramientas locales permiten dar los primeros pasos con montos de entrada accesibles, desde G. 1.000.000 hasta G. 5.000.000:
- Certificados de Depósito de Ahorro (CDAs): Instrumentos de renta fija emitidos por bancos paraguayos, en los que el inversor entrega capital por un plazo determinado a cambio de un rendimiento predecible.
- Bonos (Títulos de Deuda): Activos que se negocian a través de la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) y financian empresas nacionales o proyectos del sector público.
El salto a la diversificación internacional
El analista refiere que a medida que el capital aumenta, las facilidades digitales y la educación financiera disponible, por ejemplo, en canales especializados de YouTube, facilitan el acceso a la diversificación internacional.
Fabrini afirma que la compra de acciones o fondos indexados en mercados globales y en monedas fuertes como el dólar protege el patrimonio real frente a devaluaciones o fluctuaciones económicas locales.
Control total vs. sistema previsional público
Finalmente, el asesor aconseja sustituir o complementar el esquema tradicional de construcción del patrimonio que responda a dos pilares jurídicos y prácticos:
• Propiedad real: Los activos financieros de titularidad propia quedan blindados jurídicamente y pueden transmitirse por sucesión directa (herencia), lo que asegura la permanencia del dinero dentro del núcleo familiar durante generaciones.
• Control total: La autonomía sobre los fondos elimina la dependencia absoluta de futuras reformas legislativas o previsionales y convierte al IPS en un simple complemento de la renta.
“La decisión de separar ese 20% inicial define la diferencia entre quien depende de terceros y quien realmente se sustenta por sí mismo. Esa independencia es lo que podemos llamar libertad“, concluyó.
Más historias
Celeste Amarilla propone al pueblo llevar al Partido Colorado “a la llanura” para salir de la pobreza – Política
Clima en Paraguay: ¿hasta cuándo seguirán las lluvias? – Clima
Medicamentos adelgazantes: ahora contrabandistas llevan “canetas” vacías – ABC en el Este