
20 de agosto de 2026 a la – 00:59
Tras la derrota y eliminación ante Palmeiras, por los octavos de final de la Copa Libertadores, el entrenador de Cerro Porteño, Ariel Holan, profundizó sobre las complejidades tácticas y jerárquicas que debió afrontar su equipo en la serie.
Al referirse a la propuesta defensiva del rival y la presión asfixiante que debieron sortear durante el trámite, el estratega explicó: “Es muy complejo jugar con este equipo: es un grupo acostumbrado a cerrarse de la manera en que lo hizo hoy. Prácticamente sentíamos su presión en la salida durante casi todo el primer tiempo —a veces con aciertos y a veces no—. Después, en el campo rival, tratamos de ganar unas cuantas jugadas, pero es muy difícil porque no tenés margen de error en la posesión; a las espaldas tenés a Vítor Roque, tenés al “Flaco” López, tenés a Allan, a Jhon Arias… Son todos jugadores de selección”.
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Consultado sobre el planteo cauteloso y las opciones generadas en el tramo final del juego, el director técnico detalló: “No es cuestión de ir para adelante a lo que sea, porque si no nos comemos cuatro goles y nunca entramos en partido. Aun así, sobre el final, Vegetti y Torres tuvieron dos situaciones de gol; lo fuimos llevando como ameritaba de acuerdo a la envergadura del rival. Hay que ser realistas con respecto al equipo que enfrentamos. No es que no lo quieran hacer, pero sabés que te equivocás en una pelota entre líneas y te vuelvo a repetir: no podemos faltar a la verdad de lo que pasa”.
Haciendo hincapié en el peso individual de las figuras del conjunto brasileño y las dificultades para romper su estructura, Holan señaló: “Jhon Arias es jugador de selección, el Flaco López es jugador de selección, Roque es un jugador que si no se hubiera lesionado probablemente habría estado en la selección… Es difícil jugar. Por eso lateralizás, porque pensás que con un pase más vas a encontrar el espacio entre líneas; si salís directo, te encontrás con la muralla de esos tres grandotes atrás —Alexander Barboza, Gustavo Gómez y Murilo— que las sacan todas”.
Al evaluar el rendimiento colectivo y el margen de mejora del plantel frente a este nivel de exigencia internacional, indicó: “Creo que lo que al equipo le falta se expone más por la jerarquía del rival. En este momento eso no me parece reprochable para los jugadores; sí es entrenable, aunque con un margen de mejora que también depende de sus características individuales. Sin ánimo de hacer comparaciones odiosas, no es tan fácil competir internacionalmente contra este nivel de clubes. Creo que lo hemos hecho bien y cumplimos con la premisa de jugar cuatro partidos apretados contra ellos. No es fácil ni para nosotros ni para nadie”.
Finalmente, al defender el esfuerzo de sus dirigidos ante las evidentes diferencias económicas y de plantel, concluyó: “Si exigiéramos todo eso, no estaríamos entendiendo que jugamos contra un club con 232 millones de dólares de presupuesto. Las cosas que a nuestros futbolistas no les salen no ocurren porque sean burros, malos, no tengan ganas o no puedan: no es fácil. Al menos el que juega al fútbol sabe que, a cualquier nivel, no es fácil”.
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