La apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense ha abierto un intenso debate entre los sectores exportadores de la economía nacional y los defensores del poder adquisitivo del consumidor.
La preocupación en el sector ganadero ha alcanzado los despachos del Banco Central del Paraguay (BCP). En conversaciones con el directorio de la banca matriz, los directivos de la ARP manifestaron su “profunda preocupación” por el escenario cambiario actual.
Mario Balmelli, presidente de la Comisión de Carne de la ARP, explicó de manera directa la mecánica detrás de la pérdida que argumentan los productores: “Como nosotros vendemos el ganado en dólares a las industrias frigoríficas, entonces, naturalmente, al convertir a guaraníes —que es en lo que abonamos la mayor parte de nuestras remuneraciones y de nuestros gastos— tenemos directamente un 25%, y más, de menos ingresos en los últimos 24 o 18 meses. Y no es poca esa disminución, estamos sufriendo los embates de esta situación”, detalló.
Lea más: Dólar bajo y guaraní fuerte: ¿qué sectores ganan y cuáles pierden?
A pesar de que los precios internacionales de la carne han mostrado mejoras y el valor del ganado en dólares ha subido, el titular de la Comisión de Carne remarca que eso no se traduce en alivio financiero real para el campo.
“El ganado en dólares se volvió más caro, pero en guaraníes nosotros no sentimos eso. Cuando estamos pagando nuestras cosas con los gastos comunes para producir, los bienes que adquirimos están más caros porque la mayor parte de ellos están en guaraníes ahora”, recalcó en comunicación con ABC Cardinal.
Lea más: Dólar en baja: inmobiliarios alertan por pérdida de previsibilidad y riesgo para nuevas inversiones
Asimismo, desmintió que la baja del dólar haya abaratado la estructura de costos. “Esta depreciación del dólar no se trasladó a los insumos en su mayor parte. Los insumos están más caros, bastante más caros que antes. Hay un dicho que solemos usar nosotros en el idioma pecuario: los precios cuando suben, suben por la escalera, pero cuando van a bajar, bajan bastante más complicado”, insistió.
¿Competitividad o variable de ajuste?
El reclamo de los gremios productivos —que piden intervenciones del BCP para mitigar las bajas pronunciadas del dólar— encuentra una dura resistencia en el plano social y macroeconómico. Balmelli enfatizó que los ganaderos no buscan desestabilizar la economía nacional ni empobrecer a la ciudadanía.
Lea más: Industria nacional exige acciones urgentes del BCP ante la caída del dólar
“Quiero que quede bien claro: nosotros no tenemos ningún interés en que se alteren las reglas de la economía ni queremos que artificialmente se aprecie el dólar. Lo que sostenemos es que, así como se cortan los picos para arriba, también corresponde desde nuestra óptica cortar los picos para abajo. No queremos que nadie se haga pobre a cuenta de que los productores se hagan ricos”, dijo.

Además, recordó el peso estructural del campo. “El sector primario, más las manufacturas de origen agropecuario, aportan el 72% de todos los dólares que entran al Paraguay. Tampoco podemos desconocer esta situación. Es un sector que ocupa, demostrado por censo, a más de 300.000 personas que dependen directa e indirectamente de él”, refirió.
Lea más: Dólar en baja: crece la incertidumbre entre sectores productivos y piden respuestas al BCP
Asimismo, se recordó durante la conversación que la función constitucional del BCP es velar por la estabilidad del guaraní y preservar el poder adquisitivo de la población. Entonces, cualquier intento de elevar artificialmente la cotización del dólar encarecería la canasta básica familiar, trasladando el costo de la competitividad privada a los trabajadores que perciben sus ingresos en moneda nacional.
Reducción del hato ganadero y medidas de contingencia
El escenario se complica aún más al analizar el impacto de años anteriores marcados por la sequía y la baja rentabilidad, los cuales obligaron a liquidar vientres.
Lea más: El dólar cae en su valor más bajo desde pre pandemia
“El hato ganadero se ha reducido sustancialmente en los últimos años por cuestiones climáticas y precios que no alcanzaban para hacer frente a los gastos. El productor terminó vendiendo gran parte de la fábrica, que son las vacas. Eso nos llevó a una reducción de la oferta que está arriba del millón de cabezas”, advirtió Balmelli.

Esta menor disponibilidad de ganado se traduce hoy en números críticos para la industria. “Estamos en casi 23% menos de faena en lo que va del año. Eso no es poco de ninguna manera, porque representa un volumen muy importante de carne que no se exportó”, puntualizó.
Lea más: Cotización del dólar en descenso y acumula baja del 20% en un año
Consultado sobre las acciones que tomarán las empresas ganaderas si el guaraní se mantiene fuerte, el titular de la Comisión de Carne de la ARP concluyó: “Lo primero que hace cualquier empresario cuando está con una disminución de ingresos es pensar dónde tiene que apretar los tornillos en la inversión y en los gastos corrientes. Se empieza a ajustar en la limpieza del campo —que es algo muy oneroso pero fundamental para seguir produciendo—, se reducen costos y probablemente se tenga que refinanciar créditos”, finalizó.
Más historias
¿Habrá otra huelga de médicos? Esto dicen los gremios – Nacionales
Alto Paraguay: arreglo de caminos o dinero público mal gastado – Noticias del Chaco
Lluvias y tormentas amenazan a cuatro departamentos esta noche, según Meteorología – Clima