
12 de julio de 2026 a la – 02:00
El Mundial de Orlando Gill fue, probablemente, la mejor síntesis de lo que vivió Paraguay en el torneo. El joven arquero comenzó la Copa golpeado por la realidad: recibió cuatro goles en el estreno frente a Estados Unidos y quedó expuesto en una noche donde la defensa se quebró y el equipo sufrió de punta a punta. Sin embargo, lejos de derrumbarse, se reconstruyó con una personalidad admirable.
A partir de allí se adueñó del arco con una madurez impropia para su edad, transmitiendo seguridad en un contexto de máxima exigencia.
Lea más: Orlando Gill: de las dudas a la consolidación como figura de la Albirroja en el Mundial 2026
Frente a Turquía sostuvo a Paraguay cuando el partido se hizo largo, áspero y lleno de sufrimiento. Repitió la receta ante Australia, en un duelo donde el cero era oro para seguir con vida.
Pero su gran consagración llegó en Boston, ante Alemania: atajó en la prórroga una pelota a quemarropa y luego se transformó en figura absoluta de la tanda de penales, conteniendo dos disparos decisivos para meter a Paraguay entre los mejores del torneo.
Contra Francia volvió a dejar una actuación enorme, con una doble tapada monumental ante Mbappé que evitó una derrota más amplia. Solo un penal pudo vulnerarlo.
De la tormenta del debut a convertirse en símbolo: Gill salió del Mundial como una de las revelaciones del certamen y como un nombre que el hincha paraguayo difícilmente olvide.
Más historias
Destaque de la ATP: “Vallejo hace historia paraguaya en Shanghái” – Polideportivo
Basquetbolista de la NBA es nuevo accionista del Atlético Madrid – Polideportivo
Escenarios modificados para la 28ª fecha de la División Intermedia – Fútbol de Intermedia